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¿Por qué son importantes las aptitudes laborales y cuáles son las más demandadas? 

Publicado el 22 marzo, 2024 - Modificado el 14 junio, 2024

En un mundo laboral en constante evolución las aptitudes laborales han cambiado. ¿Quieres conocer qué son y qué valoran hoy las empresas en su búsqueda de talento? Te lo explicamos todo en este post.

En la búsqueda de talento, las aptitudes laborales permiten valorar si un perfil encaja en mayor o menor medida con la vacante que requerimos cubrir. Pero ¿cómo se pueden evaluar estas habilidades en las personas candidatas? ¿En qué aptitudes deben fijarse las personas reclutadoras y equipos de selección? ¿Pueden entrenarse? ¡Te lo contamos todo!  

¿Qué son las aptitudes laborales?

Las aptitudes laborales son aquellas habilidades personales que generan valor en un empleo y que pueden encontrarse de forma intrínseca en la persona. No obstante, pueden entrenarse y potenciarse a base de experiencia y con actitud, como sería la capacidad de trabajar en equipo o de comunicarse de forma elocuente, por ejemplo. 

La mayoría de estas aptitudes se conocen también como habilidades blandas o soft skills, contrarias a las habilidades blandas o hard skills, que son las competencias técnicas obtenidas a través de la formación.  

¿Cuál es la importancia de las aptitudes en el ámbito laboral?

Valorar e incorporar perfiles que destacan por aptitudes profesionales específicas, tiene un impacto muy positivo tanto para la propia plantilla como para la empresa:  

  • Para las personas empleadas: al priorizar determinadas aptitudes profesionales en los perfiles, estos se sentirán más reconocidos por sus cualidades y, por ende, más motivados para demostrar todo su potencial en la compañía. Su satisfacción y compromiso se acrecientan al mismo tiempo que ello repercute positivamente en la productividad y rentabilidad del negocio.  
  • Para las empresas: más allá de los frutos que recogen las organizaciones de la contribución de su plantilla por sentir que sus cualidades son valoradas, elegir bien las aptitudes para ocupar determinadas posiciones ayuda a las compañías a construir equipos ágiles y eficaces. Así, por ejemplo, si una empresa requiere incorporar a una persona responsable de departamento, la aptitud de liderazgo es una de las que debe priorizar para que los equipos remen en una buena dirección. 

¿Cuáles son las aptitudes profesionales más demandadas?

Hablar de aptitudes laborales más demandadas como un concepto general y transversal para todas las empresas, quizá es demasiado etéreo, ya que siempre va a existir una gran correlación entre un trabajo concreto y las aptitudes acordes para desempeñarlo. Por tanto, en cada sector, empresa y puesto, se requieren unas habilidades específicas. 

Y es que hay personas muy capaces que no se adaptan a un empleo y que, sin embargo, tienen un gran rendimiento en otro completamente distinto. De hecho, una de las frases más célebres de Albert Einstein lo define perfectamente:   

“Todos somos genios. Pero no juzgues a un pez por su habilidad de trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil”. Albert Einstein. 

De todos modos, a grandes rasgos, hay una serie de aptitudes que se valoran especialmente. No tanto por el tipo de empleo, sino más por las necesidades de un mercado laboral en constante innovación. Entre las más demandadas destacan estas:  

Actitud positiva

Como se suele decir, todo es cuestión de actitud. Es por ello que adoptar una buena disposición y demostrar determinación puede favorecer los flujos de trabajo, generar un clima laboral favorable y estimular la motivación en el equipo. ¡Lo que sería un perfil de persona vitamina en toda regla!  

Flexibilidad 

También conocida como la capacidad de adaptarse bien a los cambios en el ámbito empresarial. En entornos de trabajo en continua transformación, es importante que las organizaciones ofrezcan flexibilidad a la plantilla, pero también que esta sepa ajustarse a las necesidades de cada momento. Los perfiles flexibles destacan por saber solucionar problemas con agilidad, optimizar el tiempo, trabajar bien en equipo y ser muy productivos

Creatividad 

Una buena parte de los empleos, hoy en día, se encuentran automatizados o cuentan con procedimientos y metodologías muy bien definidas. Es por ello, que aportar nuevas ideas, potenciar el cambio, optimizar recursos o mejorar los procesos son aptitudes muy valoradas.    

Capacidad de liderazgo  

El liderazgo empresarial se ha convertido en una aptitud laboral clave para garantizar que la plantilla sea eficaz y productiva, especialmente en los nuevos modelos de trabajo descentralizado, marcados por un auge del trabajo híbrido y el teletrabajo. En este sentido, las empresas valoran los perfiles con visión estratégica, que sepan marcar metas realistas y alcanzables y que aseguren una adecuada coordinación de equipos tanto en contextos presenciales como en remoto.  

Comunicación  

Tener buenos dotes para la comunicación, tanto verbal como no verbal es una de las aptitudes laborales más demandadas en todos los sectores y campos de trabajo. Las personas que saben comunicar fomentan la organización y la transparencia en las empresas, facilitando la conexión entre los equipos y disminuyendo la probabilidad de cometer errores.  

Inteligencia emocional 

Esta es la capacidad que demuestran las personas de reconocer y comprender las emociones, tanto propias como externas. Poseer esta aptitud es esencial para motivar al resto, así como para gestionar crisis y conflictos que se dan en el ámbito laboral. Además, tener inteligencia emocional también favorece la escucha activa y la comunicación en el equipo.   

Resolución de problemas 

Ser capaz de resolver problemas con eficiencia y agilidad es una aptitud laboral decisiva en la contratación de profesionales. Y es que, gracias a esta habilidad, las empresas incorporan perfiles autónomos y resolutivos, fruto de su escucha activa, ingenio y capacidad de adaptación a situaciones críticas y desafiantes.  

En un mundo empresarial en constante evolución las aptitudes laborales han cambiado. ¿Quieres conocer qué son y qué valoran hoy las organizaciones en la búsqueda de talento? ¡Te lo explicamos todo en este post!

Control del estrés 

Ante ritmos de trabajo frenéticos y cargas de trabajo excesivas, saber gestionar el estrés es una aptitud elemental para preservar la salud física y mental de las personas empleadas y para que estas den su mejor versión en las organizaciones. De ahí que las empresas prioricen perfiles capaces de lidiar con situaciones estresantes. ¿El resultado? Reducción de errores, mejor clima laboral y un notable aumento de la productividad.  

Pensamiento crítico 

La capacidad de analizar y evaluar la información para aportar un punto de vista novedoso demuestra que se trata de un perfil que no es conformista y busca generar innovación, lo cual beneficia a las organizaciones. Por ello, esta aptitud laboral es una de las más demandadas del momento, ya que aporta creatividad y mejora la competitividad de las empresas.  

Perseverancia 

Entendida como la capacidad de centrarse en la consecución de metas, esta aptitud es muy valorada en los procesos de selección, ya que denota que el perfil se siente motivado y comprometido con la misión, visión y objetivos de la organización, lo que se traduce en una mayor productividad y crecimiento empresarial.  

Resiliencia  

Los perfiles candidatos resilientes llevan consigo la eficiencia, la productividad y la contribución a un buen ambiente de trabajo. Ser resiliente significa ser capaz de recuperarse de situaciones de crisis o inquietantes, así como tomar los desafíos como oportunidades de aprendizaje.    

Iniciativa 

Proponer, desarrollar o generar nuevas ideas son aportes brillantes para las empresas. Por lo que los perfiles que saben adelantarse a los acontecimientos y que se muestran proactivos cuentan con aptitudes laborales muy preciadas en un mercado laboral marcado por la competitividad y la constante innovación. 

Diferencia entre competencias, aptitudes y actitud 

Parecen sinónimos, pero no lo son. Distinguir entre competencias, aptitudes y actitudes de las personas candidatas es indispensable a la hora de llevar a cabo un proceso de selección. Veamos en qué se diferencian: 

  • Competencias: las habilidades que se precisan en la persona candidata.  
  • Aptitudes: es la demostración de que la persona posee las competencias requeridas para desempeñar el puesto. 
  • Actitud: la predisposición de la persona para desarrollar la capacidad.  

Así pues, podríamos decir que la competencia laboral se refiere a las características asociadas (y exigibles) para un determinado puesto de trabajo, mientras que la aptitud representa la demostración de que la persona posee dicha competencia. Finalmente, la actitud puede tenerse o no. Por ejemplo, una persona puede disponer de competencias y demostrar aptitudes, pero por algún motivo, en un momento concreto y por alguna razón, no tiene la “actitud” para ponerlas en práctica.  

En los procesos de selección puede distinguirse más claramente la fina línea que distingue la competencia de la aptitud. Esto sería que el equipo de reclutamiento busca y selecciona personas candidatas que ‘a priori’ poseen las competencias deseadas. Seguidamente, valora las aptitudes, es decir, verifica si verdaderamente las tienen y si se cuenta con la actitud para desarrollarlas.  

Cabe remarcar que aptitud y competencia son dos términos muy similares y, de hecho, según el contexto, se suelen emplear indistintamente.  

¿Cómo identificar las aptitudes en la selección y gestión del talento? 

Definir e identificar las aptitudes laborales necesarias para ocupar un puesto de trabajo permite ajustar al máximo la compatibilidad entre el potencial del talento y las necesidades de una posición y organización. En materia de selección de personal y gestión por competencias es clave emplear métodos que faciliten la evaluación de los perfiles, como son estos:  

  • Test de relaciones espaciales: a la hora de contratar perfiles relacionados con el diseño y la edificación, esta prueba evalúa las habilidades que tiene la persona candidata de asimilar información y proyectar visualmente objetos espaciales.  
  • Test de comunicación: este tipo de pruebas incluyen preguntas sobre un texto, cuyas respuestas permiten comprobar la capacidad del perfil de expresarse y comunicarse de forma efectiva y creativa con los demás.    
  • Pruebas numéricas: pueden consistir en la realización de continuaciones numéricas, entre otros métodos que dan a conocer las aptitudes relacionadas con áreas como la contabilidad, las ciencias, la inteligencia artificial, etc.  
  • Entrevistas personales: ofrecen una imagen más certera del perfil al poder intuirse las competencias técnicas, así como las aptitudes personales. La entrevista puede incluir preguntas orientadas a situaciones específicas para observar su reacción, iniciativa y capacidad de resolución.   
  • Evaluación del nivel de atención: son pruebas que evalúan la capacidad de escucha activa de las personas candidatas. Y es que mostrando una buena atención y sabiendo escuchar, las soluciones llegarán más pronto y serán más eficaces.  
  • Evaluaciones de aptitudes cognitivas: pueden realizarse a través de pruebas psicotécnicas y proporcionan información sobre habilidades para resolver problemas, de pensamiento crítico, concentración, etc.  

Estas son algunas pruebas y tipos de evaluaciones que resultan útiles para comprobar las aptitudes laborales. Pero más allá de valorar estas habilidades en la selección de candidaturas, también es importante poder evaluarlas cuando se encuentran en la plantilla. En este sentido, contar con un software de evaluación del desempeño es clave para analizar cómo se comportan a la práctica las aptitudes de la persona y si es necesario potenciarlas.  

¿Es posible entrenar las aptitudes? 

Como ya hemos avanzado al principio, sí se pueden entrenar las aptitudes laborales. De la misma forma que se adquieren las competencias técnicas (hard skills) a través de formación específica, es posible fomentar ciertas habilidades y cualidades en las personas empleadas 

Podríamos decir que las aptitudes en el ámbito profesional nacen y se hacen. Y es que, si bien es cierto que algunas habilidades pueden venir con la propia forma de ser de la persona, también pueden fomentarse y adquirirse con el tiempo y la experiencia.  

Potenciar la capacidad y disposición para hacer alguna acción, perder el miedo a hablar en público o saber gestionar bien el tiempo son algunos ejemplos de habilidades que se pueden entrenar si no vienen de serie. Para ello, se podrían organizar talleres que recreen escenarios reales donde se trabajen las aptitudes, así como sesiones de coaching y mentorías individualizadas según las necesidades.  

Evalúa y desarrolla las aptitudes profesionales 

¿Necesitas evaluar con precisión las aptitudes laborales en tus procesos de selección? ¿Te gustaría entrenar estas habilidades en tus personas empleadas? En cualquier caso, desde el área de Conocimiento de Grupo Castilla, Talent Services, podemos ayudarte: 

  • Nuestros expertos en reclutamiento y selección, apoyados en soluciones tecnológicas, identifican las aptitudes más destacables de cada perfil.  Empleamos técnicas de evaluación como Talent Test o Master Person Analysis para analizar aptitudes y cualidades, además de realizar las entrevistas laborales. Ponemos el foco en ajustar al máximo el encaje del puesto con el potencial de cada profesional. 
  • Somos especialistas en aprendizaje y endomarketing: analizamos necesidades e impartimos formaciones estándares y personalizados para entrenar y desarrollar las soft skills de tu equipo.  

En Grupo Castilla, sumamos Conocimiento y Tecnología, con un enfoque 360º en gestión de Personas único en el mercado. ¿Te ayudamos a detectar e impulsar el talento en tu organización?   


Un artículo de:
Carlos Lorén
Consultor de RRHH de la unidad de Consultoría Estratégica en Grupo Castilla

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