¿Sabes qué es la formación a la carta?

formacion millennials

Los empleados demandan cada vez más autonomía. Necesitan sentirse responsables de sus actos y saber que ellos mismos pueden tomar decisiones en su día a día, sin necesidad de que un superior les ordene qué hacer o no hacer en cada momento. Como profesional de Recursos Humanos, seguro que te has dado cuenta de la fuerza que está adquiriendo esta nueva forma de trabajar y también de que algunas organizaciones todavía miran con recelo el traspaso de competencias manager-empleado. Pero se ha demostrado que el empoderamiento de los trabajadores, gestionado y supervisado correctamente desde el departamento de RRHH, puede ser extremadamente beneficioso para todos. De hecho, los últimos estudios realizados en este campo revelan que los colaboradores que se sienten empoderados en su trabajo están más satisfechos con su papel dentro de la empresa y se muestran más comprometidos con los objetivos globales de la compañía.

Nuevas formas de aprender

Los llamados Millennials (los menores de 35 años) tienen mucho que ver con este nuevo paradigma empresarial, en el que muchas compañías ya han optado por revisar sus políticas estructurales. Las jerarquías que tradicionalmente han dado forma a las organizaciones son ahora mucho más flexibles y han dado como resultado organizaciones menos jerárquicas y transparentes, con trabajadores que tienen muchas más responsabilidades, pero también mucha más libertad para decidir qué hacer en su día a día, además de cómo desarrollarse y hacia dónde hacerlo.

En este sentido, la formación se ha convertido en un elemento fundamental para este nuevo perfil de trabajadores, que no concibe su trayectoria profesional sin una evolución continua. Según el estudio internacional “Tendencias de Capital Humano 2016”, publicado recientemente por Deloitte tras entrevistar a más de 7.000 líderes empresariales y de RRHH en 130 países, el 84% de los encuestados considera la formación importante o muy importante para su carrera. Ocupa el quinto lugar, por orden de importancia, en el ranking de tendencias empresariales de este año, por detrás de algunas cuestiones como el diseño organizacional, la cultura corporativa o el engagement. Los trabajadores están cada vez más preocupados por su formación, pero el estudio también desvela que no están dispuestos a aprender de una manera tradicional: no quieren dedicar unas horas concretas, de unos días concretos a sentarse en un aula para tomar apuntes. Son trabajadores que han crecido en entornos totalmente digitalizados y que están acostumbrados a aprender cuándo, cómo y dónde quieren. ¿Están las empresas preparadas para satisfacer sus necesidades?

El estudio de Deloitte asegura que, en comparación con el año pasado, parece que las empresas están haciendo importantes progresos para adaptarse a las nuevas tecnologías y los nuevos modelos de aprendizaje. La cifra de organizaciones que se sienten cómodas a la hora de incorporar cursos en abierto (MOOC) a sus plataformas formativas se ha incrementado hasta el 43%, respecto al 30% de 2015, mientras que las que están dispuestas a utilizar soluciones de vídeo avanzado se han triplicado: del 5% al 15% en un año. Asimismo, conviene destacar que el presupuesto dedicado a la formación en 2016 es un 10% superior al de 2015, datos que demuestran que vamos por el buen camino.

Retos por superar

No obstante, todavía queda mucho trabajo por hacer: solo el 37% de las compañías cree que sus programas de formación son efectivos y solo el 30% considera que la formación corporativa es el centro del aprendizaje hoy. Asimismo, el 61% de los ejecutivos encuestados reconoce que todavía ve como un reto enfocar sus empresas hacia un modelo de autoaprendizaje protagonizado y dirigido por los propios empleados.

Como profesionales de RRHH tenemos una misión muy importante: liderar este cambio cultural y, tal y como avanzábamos al inicio del artículo, empoderar a los trabajadores. Para ello, debemos involucrar a toda la compañía y reorganizar todos los departamentos en torno a una cultura del aprendizaje en la que el aprendizaje no sea solo responsabilidad de Recursos Humanos. Tenemos que hacer ver a nuestros colaboradores que la formación es una labor global y que todos somos responsables de la misma. Además, debemos crear el ambiente adecuado y brindar las herramientas necesarias para que los empleados puedan colaborar entre sí, compartiendo los conocimientos adquiridos y aprovechando las sinergias que pueden surgir dentro de estos entornos colaborativos.

¿Empezamos a cambiar las cosas? smiley